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lunes, 20 de octubre de 2014

Necio...

Necio.
Descontrolado e inconsciente.
Sentimiento que en ardor todo lo quemas;
fuego en llamas que más que quemar, envenenas.

Necio.
Excedido, intrépido, osado.
Llegas a mi piel sin ser llamado,
y te marchas... mas ya vives en mis venas.

Necio.
Droga del poeta enamorado,
emoción del sentir enajenado,
sensación que eclipsa todo cuando llega.

Necia es la razón, y nos abandona,
pues juramos no volver jamás a ti.
Y caemos nuevamente entre tus redes,
sentimiento que das vida al revivir.


martes, 23 de septiembre de 2014

Piensa con las tripas...

"Tienen que encontrar aquello que aman", decía un Steve Jobs consagrado. Y dicho así, y por él, parece fácil.

Hay que encontrar aquello que nos saque de la cama, que nos mantenga hambrientos, alocados. Hallar aquello que, al hacerlo, nos aporte pasión, alegría y entusiasmo. Las tres sensaciones. Juntas. A la vez. Porque entonces, andaremos cerca de ser felices.

El primer reto, y nada fácil, consiste en encontrar el "aquello" al que aludía Jobs, pero cuando por fin lo encuentras, llega el verdadero desafío, del que el padre de MAC no dio tantas pistas: no dejar de amarlo.

Cuando descubres qué es aquello para lo que el esfuerzo, el tiempo y las ganas nunca parecen ser demasiados, o dicho de un modo más poético, cuando tomas conciencia de cuál es el sueño que deseas cumplir, llega el problema. Y cuanta más convicción hubiera acerca del sueño, más fuerte se volverá.

Llega el miedo. Llega la duda.

Es entonces cuando nos decidimos a marcarnos metas "más realistas, más cercanas". No nos engañemos; "eso", no es nuestro "aquello". Comenzamos a dar palos de ciego, a diversificar, a recorrer caminos que tal vez nos acerquen a nuestra meta. Tal vez no.

Dejamos de hacer lo que sabíamos que queríamos para hacer cosas que en cierto modo se le parecen. Así, es como acabamos haciendo cosas que nada tienen que ver con nuestro sueño inicial.

Las metas "cercanas", nos alejaron.

Nos marcamos esas metas pseudo-mediocres movidos por el miedo, por la duda. Y esas motivaciones, nunca acaban bien. Llegamos a la conclusión equivocada de que si fracasamos en esas metas viables... ¿cómo vamos a alcanzar las tan ambiciosas que planteábamos al principio?

Diversificar, es alejarse.
Recorrer caminos al azar, es alejarse.

Si sabes lo que quieres, si tienes la suerte de estar entre esos afortunados que encuentran el "aquello que aman", no titubees. No dudes. No pierdas el tiempo en caminos alternativos.
Márcate las metas que tenías al principio y no las rebajes. No las atenúes. No las aminores.
Tienes más posibilidades de alcanzar esas metas que las de consolación que surgen después. Y sino, que el fracaso venga al menos por el lado de lo que de verdad querías y no de lo que te convenciste que era el máximo que podías lograr.

Piensa con las tripas. Haz eso que te cause dolor de estómago, aunque a veces, también, te ocasione dolor de cabeza.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Necesitamos los "me gusta"

Hoy he "cerrado" mi Facebook personal. Lo pongo entre comillas porque la red social se lo tiene montado de modo que te obliga a tener un perfil para poder tener una página.

Siendo escritora (o luchando por serlo...) Facebook resulta un excelente aliado profesional. Es una herramienta muy útil de difusión de proyectos creativos. Es un pseudo-blog que "llega fácil". Es una maravillosa agenda de contactos. Es un modo de estar presente, en el candelero; siempre ahí.

¿En serio?

Yo escribo porque adoro escribir. Me gusta compartir todo aquello que me viene a la mente de un modo más o menos literario (como de hecho estoy haciendo ahora mismo); los escritores intentamos ponerle poesía a lo que pensamos, narración a lo que vivimos y misterio a lo que inventamos. Sentimos a través de las palabras. Nos emocionamos por medio de las letras.

Yo empecé a usar mi Facebook personal, mi perfil, como un blog. Y, sinceramente, después de haberlo usado durante años, creo que la razón que nos lleva a usar ciertas redes sociales no es otra que el mero hecho de que necesitamos los "me gusta".

No se debe a que sea un modo de estar "en contacto". No es una agenda profesional. No es una vía de expresión artística. No.
Creo sinceramente que todo se limita a "los me gusta"...

En Facebook todo es bueno. Es la red social donde todos somos guapos y todos nos queremos. Una red de "me gustas" que no cuestan nada y una red de "amigos" que, en muchas ocasiones, no hemos visto más de una vez, o que no volveremos a ver jamás.

Pero cuando la usamos para compartir nuestras pasiones la pregunta, al cabo de unos minutos, de un día, o de varios, es siempre la misma: ¿cuántos me gusta tiene la publicación?
Corremos el riesgo de dejar de hacer aquello que nos gusta simplemente, por y para nosotros, y de empezar a hacerlo para que le guste a los demás...

No digo con todo esto que Facebook no sea una herramienta útil. Solo digo que Facebook ni te da amigos... ni te suma apoyos.

Por eso, hoy he "cerrado" mi Facebook personal... y he vuelto a abrir este blog. Y, la verdad, "me gusta"...